Exploración espacial, ¿un gran paso para el desarrollo sostenible de la humanidad?

Por Lic. Diego Pontorno
Mayo 2021

Podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que la década que estamos iniciando será única y marcará un cambio en la forma en que nos relacionamos con las personas y la naturaleza a consecuencia de la Pandemia generada por la COVID-19 en todo el planeta.

Así como estamos seguros de ello, también podemos decir que las décadas de 1960 y 1970 han sido décadas especiales tanto para nuestro conocimiento del Universo como de la percepción que teníamos de nuestro rol en el planeta Tierra.

Atardecer en el desierto de Namibia. Fuente: NASA/Jane Peterson (2016).

A lo largo de la historia existieron innumerables eventos o hitos que marcaron, de manera explícita, la historia de la humanidad y su relación con la naturaleza en nuestro hogar. Sin embargo, otros eventos que sucedieron en el marco de la exploración espacial pasaron inadvertidos para muchos que no siguen su día a día. Sólo por tomar un caso, podemos recordar la primera imagen de la Tierra tomada en 1966 desde la órbita lunar por el vehículo espacial no tripulado Orbiter I de la NASA y, dos años después, la fotografía denominada The earthrise (El amanecer de la Tierra), tomada por el astronauta de la NASA, Bill Anders, que nos mostraron lo frágil y solitario de nuestro hogar.

Primera fotografía tomada por la nave no tripulada Lunar Orbiter I en 1966 durante la misión del Apolo 8. Fuente: NASA. 24 de diciembre de 1966.

Así, en un contexto donde se comenzaba a profundizar el replanteo en la dominación de la humanidad por sobre la naturaleza, en 1987 se difundió por primera vez el concepto de Desarrollo Sostenible en el Informe Brundtland de Naciones Unidas (Informe denominado Our Common Future o Nuestro Futuro Común por su traducción del inglés). Este concepto plasmó la preocupación global y rompió con los límites estancos entre el ambiente, la sociedad y la economía, poniendo en tela de juicio la idea de que el crecimiento de las economías no tendría límites ni consecuencias en la naturaleza y las personas. En dicho Informe, se denominó al Desarrollo Sostenible como “el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas” (ONU, 1987).

En la actualidad, este concepto muy escuchado y difundido, comprende el alcance de dichas necesidades considerando tres pilares interrelacionados e interdependientes en el tiempo: el ambiental, el social y el económico. No puede existir un crecimiento económico si se destruyen los ecosistemas y si las personas no cuentan con salud ni calidad de vida para subsistir.

The Pale Blue Dot. Foto de la Tierra tomada por la sonda espacial Voyager 1 a una distancia de 6 billones de kilómetros del Sol. Fuente: NASA/JPL-Caltech. 14 de febrero de 1990.

Recientemente en febrero de 2021, la NASA logró aterrizar con éxito en el cráter Jezero de Marte el Rover Perseverance junto con su dron Ingenuity, cuya misión tiene el objetivo de estudiar la composición del clima, rocas y subsuelo del Planeta rojo. Por otra parte, el mes pasado la Agencia estadounidense anunció también la adjudicación a la empresa SpaceX de la construcción del módulo de alunizaje que llevará nuevamente a la humanidad a pisar suelo lunar.

La vuelta a la Luna, ¿será un nuevo hito en la relación de la humanidad con nuestro Planeta? Y Marte, ¿será nuestra nueva Luna? ¿La llegada de la humanidad a Marte será ese nuevo logro del esfuerzo humano que marcará otro quiebre en la percepción de nuestro rol en la Tierra? Cualquiera sea la respuesta, nuestro Planeta es donde estamos hoy y debemos tomar medidas urgentes frente a un problema global como es el cambio climático generado por la emisión de gases de efecto invernadero producto de la misma actividad humana.

Representación artista de la nave espacial SpaceX en Marte. Fuente: SpaceX (circa 2019).

Una reflexión para concluir, han sido las palabras de Edgar Morín, quien afirmó que “desde luego, podremos irnos, viajar, colonizar otros mundos. Pero es aquí, en nuestra casa, donde están nuestras plantas, nuestros animales, nuestras muertes, nuestras vidas. Necesitamos conservar, necesitamos salvar la Tierra patria” (1996, 7).

Referencias:

  • Edgar Morin (1996). El pensamiento ecologizado. Centre national de la recherche scientifique (CNRS). Francia.
  • Naciones Unidas (ONU). Brundtland, G.H. (1987). Informe de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo “Nuestro futuro común”. Suiza.

Diego Pontorno

Climate Ambassador 2021

Apasionado por la Astronomía, la exploración espacial y la astrofotografía, Diego Pontorno es docente e investigador (UNLP-UBA-UDE-FACPCE), graduado de la Licenciatura en Administración (UNLP), actualmente se encuentra en proceso de Tesis de la Maestría en Ambiente y Desarrollo Sustentable (UNQ). En 2021 fue seleccionado como Climate Ambassador por el World Bank Group en el marco de la Global Youth Climate Network para representar a los jóvenes de Argentina en la lucha contra el cambio climático.

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